lunes, 9 de junio de 2014

QUIERO SER.

El universo lxs crea y ellxs se juntan.
Y es que las relaciones entre las personas y el medio en el que CONVIVEN, no son más que la unión de partículas universales en el aquí-y-ahora, espacio-tiempo. Son cruzadas de realidades paralelas que se entrelazan cuando es luz lo que emerge de sus adentros.
No siempre somos conscientes de quienes y, sobre todo, LO que nos rodea.
Cuando palpamos el momento, el entorno y la vida parecen coger color minuto a minuto, es realmente cuando nos estamos dejando crecer, nos estamos dejando ser, nos estamos dejando libres.
Las partículas no se encadenan, se juntan, se separan, y quizás, se volverán a encontrar en otra forma, distintas, pero manteniendo la esencia, lo natural que va con ellas.
Lo natural nos hace libres, nos corta las cadenas y nos deja ser.



Rompiendo límites.

miércoles, 4 de junio de 2014

La realidad solo es palpable, si sale del alma.

Hoy me he sentido vacía. Vacía y llena a la vez.
Cuando creía que las grandes historias se habían extinguido y no quedaba nada que pudiera sorprenderme, me rompí en cien mil trozos de golpe. Mi pecho quería explotar, pero hubiera sonado a hueco.
La música más bonita no es la que mejor sigue el compás, si no la que hace que tu piel se erice. Y las palabras… el diccionario pierde sentido cuando el mensaje viene del alma y no de la garganta.

Quizás Enrique tenía razón al decir que lo único que tenemos con los demás, es la compañía. Y que mentiras va a decir un hombre que vive en la calle y te ofrece todo cuanto tiene sin saber de ti, sin juzgarte, porque lo último que quiere es sentirse juzgado.
Me he roto, mi cabeza ha dejado de funcionar, y lo único que podía hacer era escuchar y observar…
He querido llorar… Porque todo entraba en mis adentros, los ojos de ese hombre, las palabras… He sentido como todo me llenaba el alma, clavándose y deshaciéndome, y me vaciaba cuando veía lágrimas y frustración por la vida.
Maldita frustración, maldita humanidad, maldita la maldad de las personas, y maldito el timón que nos hace perder el rumbo.


Hoy he aprendido, una vez más, que las cosas importantes en la vida, no son las que nos hacen tragar con embudo.